
Hay platos que se convierten en parte de nuestra memoria culinaria, y el arroz a la cubana es uno de ellos. Sencillo, reconfortante y lleno de sabor, combina la suavidad del arroz blanco con el contraste del huevo frito y la salsa de tomate. Es tradición en muchos hogares y sigue siendo una opción fácil y sabrosa para cualquier día de la semana.
En esta versión, el protagonista es el arroz largo La Cigala, con su grano fino y alargado que se mantiene siempre suelto tras la cocción. Cocinar con él es garantía de éxito: no se apelmaza y conserva esa textura ligera que convierte un plato tan humilde en algo especial.
Ingredientes

Arroz La Cigala Largo
Cómo hacer arroz a la cubana casero
1 - Prepara todos los ingredientes:
Antes de cocinar, organiza tu espacio: pela y corta los plátanos macho en rodajas, pica finamente la cebolla y mide el arroz largo La Cigala. Ten a mano los huevos, el tomate triturado, la hoja de laurel y el aceite de oliva virgen extra. Así trabajarás con calma y sin interrupciones, asegurando un resultado uniforme y delicioso.

2 - Cocina el arroz:
Lleva a ebullición una cacerola con abundante agua y añade una pizca de sal. Cuando hierva, incorpora el arroz largo La Cigala y cocina a fuego medio durante 12–15 minutos, hasta que esté tierno pero firme. Escurre bien el arroz y deja que repose unos minutos, tapado, para que los granos se separen y no se apelmacen.

3 - Fríe los plátanos:
Calienta suficiente aceite de oliva en una sartén a fuego medio-alto. Añade las rodajas de plátano sin sobrecargar la sartén para que se doren uniformemente. Fríelos hasta que estén dorados y tiernos por dentro, crujientes por fuera. Retira los plátanos y colócalos sobre papel absorbente para eliminar el exceso de aceite.

4 - Prepara la salsa de tomate:
En otra sartén, calienta un poco de aceite y sofríe la cebolla picada hasta que esté suave y translúcida. Agrega el tomate triturado, la hoja de laurel y una pizca de sal. Cocina a fuego lento durante 10–15 minutos, removiendo de vez en cuando, hasta que la salsa espese y concentre los sabores. Retira la hoja de laurel antes de servir.

5 - Saltea ligeramente el arroz (opcional):
Para que los granos queden aún más sueltos y aromáticos, puedes calentar una sartén con un chorrito de aceite y saltear el arroz cocido durante 2–3 minutos, removiendo suavemente.

6 - Fríe los huevos:
Calienta un poco de aceite en una sartén a fuego medio-alto y fríe los huevos con cuidado. Busca que las claras queden cocidas y ligeramente crujientes en los bordes, mientras las yemas permanezcan líquidas. Este contraste de texturas es clave para un arroz a la cubana perfecto.

7 - Monta el plato:
Coloca una porción de arroz en el centro del plato. Añade la salsa de tomate por encima o a un lado. Acompaña con un huevo frito y coloca los plátanos dorados al lado. Opcionalmente, decora con un poco de perejil o cebollino picado para un toque fresco y colorido.







